Algunos niños tienen muchas dificultades para hablar sin entrecortarse o reiterar sonidos en las frases que pronuncian. En estos casos, no es aconsejable amplificar el problema, pero tampoco dejar pasar el tiempo y, si es necesario, pedir ayuda a un profesional porque la tartamudez puede afectar al rendimiento académico. Los métodos de corrección son fundamentales para evitar que la alteración en la pronunciación de la palabra se convierta en crónica.

La tartamudez es un acto involuntario, un trastorno del habla caracterizado por repeticiones o bloqueos que acarrean una ruptura del ritmo y de la melodía del discurso. Se manifiesta en el niño como una tartamudez natural a una edad temprana, entre los cinco y los siete años. Esta primera fase se considera benigna ya que el hablante no trata de oponerse a su dificultad. Sin embargo, si este apuro no se soluciona, comienza a producirse una resistencia y de manera voluntaria se ejercitan una serie de movimientos que amplían el problema. La aparición de esa segunda fase es la respuesta del propio niño ante su tartamudez y la reacción de los demás.
Tratamientos. Se calcula que aproximadamente las dos terceras partes de los niños con alteraciones en la fluidez al pronunciar las palabras las superan sin necesidad de tratamiento terapéutico, pero si la tartamudez persiste, es necesario acudir a un especialista foniatra.
Consejos para los Familiares y amigos. Un hábito adecuado es reservar un par de segundos antes de contestar a una pregunta del niño o antes de dirigirse a él. El ritmo pausado en las conversaciones relaja y aleja la presión.
Por: Azucena
Etiquetas: afectar, estudios, logopedas, niños, pronunciacion, tartamuear, tratamientos
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maria jose

